Expresionismo en los retratos poliédricos de Marín Guevara

Publicado por Manuel Madrid en La Verdad el 20/09/2019
 

José Miguel Marín Guevara abre la temporada de exposiciones en el estudio artístico Arquitectura de Barrio, en Murcia, el lugar de trabajo de los arquitectos Enrique de Andrés y Coral Marín, en un secreto adarve del barrio de San Antolín. Marín Guevara llega a estas alturas del 2019 con una serie de obras agrupadas bajo un título cósmico: ‘Irreverentes retratos poliédricos’. Pedro López Morales, que en esta ocasión ejerce de comisario, destaca la «inverosímil gama cromática» que utiliza el artista para recubrir una serie de retratos de mujeres, hombres y niños que aparecen duplicados y triplicados «con exiguas personalidades poliédricas». Piezas en grafito, tinta y acrílico, sobre lienzo y papel que el artista de 40 años de Fuente Álamo realizó entre 2012 y 2017 y muestra por vez primera. 

López Morales tiene en mente a Rilke a propósito de una cita: «… la belleza no es sino el comienzo de lo terrible». Y vuelve al poeta [‘Elegías de Duino’, ‘Sonetos a Orfeo’…] para rematar todo lo que le inspiran estas obras: «La verdadera patria del hombre es la infancia». ¿Qué ocurre aquí, entonces? En este colorista rompecabezas encontramos -también hay escultura construida en resina de poliéster y pigmentos con peana de mármol- la mejor versión del creador fuentealameño, que va dando pasos firmes para satisfacer sus loables aspiraciones artísticas -en 2020 tiene previsto presentar sus obras en el Centro Párraga de Murcia, en la Ermita de San Roque de Fuente Álamo y en la Galerie Van Caelenberg, de Bélgica, que le representa en este país-. Pinceles concentrados en la figura humana, con una diversidad cromática que hace al espectador querer saberlo todo sobre la técnica y sobre sus verdaderas intenciones.

 «El secreto de estas obras de Marín Guevara, tal vez, debamos encontrarlo en la fuerza cromática que idearon los pintores fauvistas, quienes entre pinceladas enérgicas consiguieron la complementariedad sobre colores primarios y gamas contrastadas, colores puros, colores chocantes, colores provocativos…», menciona el comisario. López Morales destaca ‘Hombre comiendo huevos’, elemento que combina con figura-pato y figura-gallina. «Las piezas de ‘Irreverentes retratos poliédricos’ se deben contemplar desde una mirada limpia de frustraciones y complejos», porque en cualquiera de estas caras (‘visages’ dice el comisario) «descubrimos la grandeza de la pintura de Ernst Ludwig Kirchner, representante del expresionismo alemán, y de la fuerza demoníaca de los seres concebidos por Ilía Repin, pintor realista ruso que defiende la profundidad psicológica en la obra de arte». 
 

La figura es, deja claro el comisario, «signo y símbolo de personajes maquiavélicos».

No obstante, ese punto atormentado de la obra de Marín Guevara no deja de ser una exposición pública de sus pequeñas o grandes obsesiones como individuo. Una exploración de la mente humana en busca de imágenes que le acompañan y que aparecen con otros colores, escenas que han ido educando la mirada de un mundo que le invita a vivir; puntos de vista, en definitiva, de un artista que ya vimos en 2018 en las Casas Consistoriales de Mazarrón con ‘Cuchara’, una exposición en la que abundaba en ese universo propio dominado por los ciclos, los bucles y la repetición de elementos.

 
 

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